lunes, 19 de diciembre de 2016

DEAMBULAR A HOMBROS DE GIGANTES: PARACELSO

Paracelso  http://www.biografiasyvidas.com/biografia/p/paracelso.htm

(Theophrast Bombast von Hohenheim; en latín, Philippus Aureolus Theophrastus Bombastus Paracelsus; Einsiedeln, Suiza, 1493 - Salzburgo, actual Austria, 1541) Médico y alquimista suizo. Hijo de un doctor, durante su adolescencia viajó por Europa y atendió a las universidades de Basilea, Tubinga y Heidelberg, entre otras. Sin embargo, siempre mantuvo grandes distancias con la enseñanza reglada de la época y cuestionó la autoridad de los textos clásicos a favor de una aproximación más «experimental» que atendiera el saber popular. Famoso por sus supuestas curas milagrosas, en 1526 se estableció en Basilea, donde su prestigio atrajo innumerables estudiantes de todo el continente. En sus clases, Paracelso exhortó a su audiencia a ignorar la herencia de Galeno y Avicena y a centrar los tratamientos médicos en la acción libre de los procesos naturales. En 1536 publicó su Gran libro de cirugía, que le procuró una todavía mayor notoriedad. Entre sus notables aportaciones a la medicina de la época cabe citar la primera descripción clínica de la sífilis, y, gracias a sus extensos conocimientos de química empírica, la introducción de nuevos tratamientos basados en sustancias minerales como el plomo o el mercurio. 


PARACELSO ESCRIBIÓ LO SIGUIENTE con respecto a la cuestión astrológica:
- "Si tengo "maná" en mi constitución, puedo atraer el "maná" del cielo.
- Saturno no se encuentra únicamente en el cielo, sino también en las profundidades de la tierra y el océano.
- ¿Qué es Venus sino la artemisa que crece en tu jardín? ¿Qué es "hierro", sino Marte? Es decir que tanto Venus como la artemisa son ambas productos de la misma esencia, y Marte y el hierro manifestaciones, ambos de la misma causa. 
¿Qué es el cuerpo humano, sino una constelación de los mismos poderes que formaron las estrellas del cielo?
Quien sabe lo que es el hierro conoce los atributos de Marte, quien conoce a Marte conoce las cualidades del hierro.

Para extraer estas conclusiones hace falta mucho tiempo de observación y estudio. Lo más complejo sería medir su utilidad en  diversos individuos y colectivos  porque resulta patente que "donde no hay no se puede extraer" aunque el factor imitativo y supuestamente cultural parezca suplir la función intelectual.   Llegados a este punto  se colaría  el FACTOR PROYECTIVO que brota de forma automática en nuestra mente (salvo que al ser conscientes de ello lo bloqueemos) lo cual mediatizado por el uso del  lenguaje como vehículo de dicha proyección nos servirá en bandeja la confusión, madre de todos los conflictos hasta la fecha. (concepto Babel)

Su padre, también médico, ejerció en la abadía de Einsiedeln y en varias regiones mineras, como la de Villach (Carintia, Austria), que sirvieron a Paracelso como escuela de iniciación en el conocimiento de la química de los metales y del arte de trabajarlos. Después de ser enviado por su familia a la Universidad de Basilea (Suiza) en 1506, prosiguió sus estudios químicos y médicos en varias universidades de Alemania, Francia e Italia, entre ellas, Viena y Ferrara. Seguidamente, decidió conocer nuevos países y viajó por España, Inglaterra, Egipto y Turquía.
Tras una ausencia de diez años de tierras de lengua alemana, protegido por su compatriota Ecolampadio, ganó una cátedra en la Facultad de Medicina de Basilea en 1526, y se estableció en esta ciudad. Inició sus cursos combatiendo la medicina clásica representada por los venerados GalenoAvicenaAverroes o Al-Razi, como símbolo de lo cual, y de que su enseñanza iba a diferenciarse de la hasta entonces reconocida, quemó públicamente libros de todos ellos. En cambio, no se sabe si salvó o no de la quema a Hipócrates, pues poco tiempo después publicó unos comentarios a los Aforismos del tenido por padre de la medicina, en los que, no obstante, se ponen de manifiesto las discrepancias entre la forma de entender la medicina de Paracelso y la medicina hipocrática.
Paracelso decidió además dar sus clases en lengua vulgar, en este caso, en alemán, con el fin de que sus lecciones fueran comprendidas por el mayor número posible de oyentes. En 1528, en vista de los frecuentes enfrentamientos que tenía con sus colegas médicos y con farmacéuticos, y de una atmósfera crecientemente adversa, Paracelso decidió abandonar Basilea y se retiró a Esslingen, en las cercanías de Stuttgart (Alemania). Inmerso de nuevo en una vida de médico nómada, ejerció en Alsacia, Baviera, Suiza, Moravia, el Tirol, Carintia y otros puntos de Austria. Se tiene constancia de que residió y trabajó de forma estable en San Gall (Suiza) entre 1531 y 1533, en Villach entre 1538 y 1539, y en Salzburgo entre 1540 y 1541.
Durante toda esta época la labor de Paracelso estuvo rodeada, por un lado, del prestigio que sus éxitos en la práctica médica y su elocuencia le proporcionaron, y por otro, de la mala fama a la que daban alas tanto sus enemigos médicos y farmacéuticos como su defensa de las teorías mágicas, astronómicas y de alquimia. Aparte del oscurantismo de uno u otro signo, las doctrinas médicas de Paracelso, concretamente en el campo de la terapéutica, son especialmente importantes en dos aspectos: inició el camino del moderno uso de los específicos, pues, defensor de la teoría de que cada enfermedad debía tener su remedio, luchó contra la idea de que existiera un remedio para curar todas las enfermedades, esto es, la panacea universal buscada por los alquimistas; por otra parte, fue el primero en considerar y defender que ciertos venenos, administrados en pequeñas dosis, podían funcionar óptimamente como medicamentos.
A ello se debe sumar, también en terapéutica, su afán por desterrar del uso médico los polifármacos y por simplificar las elaboraciones más complicadas de otros medicamentos, así como su esfuerzo por divulgar preparados nuevos (descubiertos por él mismo gracias a sus experimentos) a base de antimonio, hierro, azufre, mercurio o sales, o a base de vegetales. Hay que contar en cambio entre sus faltas la poca importancia que concedía a la cirugía y su desprecio por el conocimiento de la anatomía humana, a su modo de ver innecesaria para la práctica de la medicina.

Paracelso consideraba que existían cinco posibles causas de enfermedad: la acción de los astros, la acción tóxica de los alimentos, la herencia y la constitución, ciertos factores anímicos y la voluntad divina. Así mismo, sostenía que el hombre (”microcosmo”) se inscribía en una entidad mayor (el universo o “macrocosmo”), cuyos elementos constitutivos (azufre, mercurio y sal) estaban ordenados dinámicamente por un principio vital denominado arqueus.
Juzgaba Paracelso que la medicina era la ciencia fundamental, por la completa unión que se da en ella del conocimiento de la Naturaleza y del arte de manipularla, y porque su estudio podía alumbrar la correspondencia entre el mundo exterior (”macrocosmo”) y el mundo interior (”microcosmo”). Creía, por otra parte, en relación con el progreso en tal disciplina, que el único modo de avanzar era la experimentación, siempre apoyada en una teoría, pues sin el experimento y la práctica no se conoce la realidad, pero sin la especulación y la teoría el conocimiento no es sino un conjunto de reglas estériles. Para Paracelso, sin embargo, la práctica de la especulación no era contraria a la revelación, pues las consideraba dos modos de conocimiento coincidentes.
Representante característico del Renacimiento en su mezcla de un naturalismo panteísta y de la mística especulativa, Teofrasto Paracelso entendía que el verdadero médico es también el verdadero filósofo, el verdadero astrónomo y el verdadero teólogo. Hay que ligar al concepto paracelsiano de la medicina y a su concepción del hombre (entendido como resultado de la coincidencia de una realidad terrestre, una astral y una divina) su visión de la finalidad de la ciencia fundamental: la de conocer el funcionamiento del alma para dominarla y ampararla de elementos extraños que puedan causarle algún daño.
Entre sus numerosas obras, algunas de ellas sobre enfermedades concretas (la sífilis) o profesionales (de los mineros), destacan las que describen su sistema humano y cosmológico: el Liber Paragranum (1530, impreso en 1565) y la Opus Paramirum (1532, impresa en 1591). Fueron, sobre todo, las teorías biológicas y alquímicas de Paracelso las que contaron con mayor número de seguidores inmediatos. Tras la muerte del médico, sus partidarios fueron aumentando esencialmente en Alemania y Francia, pero también en la España de los siglos XVI y XVII, e incluso XVIII, a pesar de la fuerza de sus detractores.

12 comentarios:

  1. Un tío grande el Paracelsos este... :)
    Besos y salud

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    1. GENIN. Y por lo que parece de amplia hechura.

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  2. Solo un espíritu renacentista es capaz de comprender el mundo como un todo donde las partes estén interrelacionadas. Del mismo modo, los distintos saberes deben imbricarse y formar una totalidad. Así dice que "el verdadero médico es también el verdadero filósofo, el verdadero astrónomo y el verdadero teólogo."
    No separar lo que la naturaleza reúne, que diría algunos siglos más tarde Humboldt, el padre de la Geografía moderna, al que muchos le calificarían como el último sabio del Renacimiento. Los planes de estudio actuales van por un camino opuesto: multitud de asignaturas sin relaciones transversales. Un profe para literatura, otro para historia, otro para arte, programas extensos sin conexión, cada uno a su aire y los alumnos volviéndose locos. En eso nos alejamos de Paracelso, del Renacimiento y de la racionalidad.
    Saludos, Emejota.

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    1. Magnífica y clarificadora exposición la tuya".
      "Divide y vencerás." y no quiero pensar peor de lo habitual con la excusa que resulta malo para la salud

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  3. Así debiera ser todo cuerpo humano, "una constelación de los mismos poderes que formaron las estrellas del cielo".
    Este poético, pensamiento de un hombre del Renacimiento, me vine pintiparado para que me sirva de felicitación para estos días.
    Un beso.

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  4. Muy querida Emejota:

    FELIZ NOCHEBUENA!!!!
    FELIZ NAVIDAD !!!!!!
    .
    .
    Nos vemos el año entrante....
    te dejo un presente en estas palabras mensajeras,
    portadoras de cariño y energias de BienEstar:
    .
    -
    Te deseo:
    Que tú corazón esté ligero y tus bolsillos pesados.
    Que la Buena suerte te persiga.
    Que cada día y cada noche tengas
    muros contra el viento,
    y un techo para la lluvia.
    Que tengas alimento junto a la fogata y
    risas para consolarte.
    Que aquellos a quienes amas estén cerca de ti,
    Y........
    todo lo que tú corazón desee!
    .

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    1. MARTHA. Te deseo lo mejor junto a los tuyos y que el velo de la felicidad interior continua os envuelva.

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  5. Paracelso representó un ambio importante de la visión del hombre desde la antigüedad hasta el renacimiento.

    Somos polvo cósmico, parte del mismo universo, que nos contempla, sabiendo que el universo permanecerá, independientemente de nosotros.

    Besote guapa

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    1. MANUEL. Por supuesto y tambien una contradicción condicionada con patas ... fruto de polvillos cósmicos
      :)

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  6. La suya es una visión filosófica, física y psicológica de los fenómenos del cuerpo y del espíritu. Si obró milagros -resultados inexplicables- fue porque conocía en profundidad la naturaleza humana y las leyes que rigen la armonía universal.
    Haríamos bien en leer sus tres tratados, mejor la obra entera, para mejorar nuestra percepción de la realidad. Y quizás también nosotros obraríamos milagros.

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    1. AMALTEA. Su sustrato: el intimo enlace entre alquimia y astrología....con los escasos recursos técnicos de los que se disponía en su época.
      Me pregunto con inasistencia como habría sido la vida de personajes famosos en nuestro tiempo.

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