viernes, 21 de octubre de 2016

QUIEN TIENE NIETOS SE TOPA CON "HALLOWEEN".

Recientemente mi nieta, ya mocita, me ha confesado que le gustan mucho los dragones, que ha encontrado un disfraz de tal en la red y que si se lo regalo por "Halloween".  La respuesta afirmativa no se ha hecho esperar, bien lo sabía ella antes de realizar la llamada.  Me pregunto si comprenderá el significado de esta especie de fiesta `pedigüeña de disfraces importada de cultura ajena a la mediterranea.


No usamos skype porque restringe nuestra libertad de movimientos, de modo que aún seguimos utilizando el convencional teléfono para lo inmediato y el e-mail para lo diferido.


La fiesta del dragón en  Furth im Wald, pueblo fronterizo entre Bavaria y Bohemia.  Frontera: lugar peligroso donde las fieras se baten  por su dominio. Grandes y abundantes temores representados por luchas de ancestrales dragones. En el presente reducidos a anécdota.  Ahora los dragones se baten en otros lugares del planeta como durante mi juventud lo hicieron en Vietnam, y poco antes en Corea.

Su gusto por semejante animalito arquetípico me ha hecho gracia aunque me consta que aún no tiene idea de su significado.  Tampoco le he contado su relativa afinidad conmigo al respecto. Para ella tan solo se trata una imagen chula, valiente, que echa fuego por sus fauces y quizás porque en secreto  también se sienta como una niña chula, valiente y protegida por una invisible lengua de fuego que pasa desapercibida bajo su dulce y tranquilo aspecto.

Ay niña, que lista nos estas saliendo menos mal que aún no te enteras sumida como sigues bajo los velos de una infancia bien protegida por todos tus mayores,  solo a  tu  hermanito menor es al único a quien no engaña tu porte, que de algo le ha servido haberle hecho rabiar cuando te pareció bien. Haréis bien en permanecer  asociados aunque os sintáis tan diferentes aunque  solo se trate por  mutuo interés generacional.


A oma  (su abuela) siempre le atrajeron los dragones como figuras míticas de los cuentos de hadas que devoraba  en su infancia. A lo largo la misma la siguiente imagen preponderó.  Implicaba un  resorte para la superación a principios de los años sesenta del pasado siglo, así lo dejó escrito en el reverso de la imagen, ahí sigue.  Pedía fuerza para seguir adelante, para  conseguir dominar a su  ígnea fiera interior, era lo que sus mayores le sugerían por su propio bien, y ella supo escuchar.


Tres décadas más tarde escribiría su segundo "peñazo" titulado "El Salto del Angel" ( que simbolizaba una especie de salto al mar desde un peligroso precipicio) el cual  no pasó de ser tinta  impresa sobre  unos 200 folios en dinA4.  Representó  un momento decisivo en su existencia, una especie de muerte, de renuncia a todo, de rebelión absoluta hacia  todo lo asumido como cierto hasta entonces,  corría el año 1992.  Escribirlo le dio fuerza para contradecir a todo su entorno y a asumir las consecuencias.   No se trataba de una vuelta de tuerca más, sencillamente se había pasado de rosca. Por ello, hablar de transformación, de alquimia, de muerte en resumidas cuentas,   siempre le resultó  de lo más natural y por todo ello se sabía ampliamente denostada, pero era el justiprecio por enfrentarse a unas realidades que se le  antojaban falaces, engañosas y más irreales que el hecho de perseguir sus sueños. Una realidad, la propia,  tan falaz como las demás, seguramente, pero al menos por resultar inherente a su naturaleza no podría  ser rechazada por la misma.  No se trataba tan solo de conocerse bien a uno mismo, sino de conocer la propia dinámica, la danza interna.  Algo tan íntimo pero que se le antojaba  como el más oculto de los tesoros al que debía acceder.


Ahora venía su nieta con la historia del dragón pero esta no pasaba de hacerle gracia. "A ver cómo sigue esta nena, si es que lo consigue, y  hasta donde lo podré presenciar " dijo para sí sin demasiada convicción puesto que las esperanzas  aún no se  hallaban revestidas de recuerdos.





6 comentarios:

  1. A mi también me han gustado desde niño hasta ahora, incluso he soñado muchas veces con dragones, el último sueño que tuve es que cada familia teníamos al menos un dragón de mascota y se ganaban el jornal suministrándonos su energía interminable que usábamos para todo, viviendo así de maravilla sin problemas energéticos... :)
    Besos y salud

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. GENIN: Requetechulo ese sueño, me lo apunto. Lo malo es que mis dos dragonas sean tan "vagonetas". Me voy a agenciar uno de los tuyos, aunque sea en sueños, con la condición que no se tire pedos como las vacas. ;)

      Eliminar
  2. Llegué tarde a la fiesta. Tanto que ni siquiera mis hijas a tiempo llegaron. A mi en esas fechas, me sacas del Juan Tenorio, los huesos de santo y las flores de plástico y creo que es un mes mas del calendario.
    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. JUAN. Prefiero mil veces los huesos de santo, en absoluto el Tenorio por la parte paritaria que me toca.

      Eliminar
  3. Los nietos nos hacen cambiar hasta las tradiciones.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. TRACY. Los míos, afortunadamente, viven muy lejos y no me cuesta demasiado hacerme la tonta durante los pocos días que les veo. En su día me hacía gracia la infancia. Ahora siento pena.

      Eliminar