martes, 18 de octubre de 2016

Jung La Sabiduria de los Sueños 1ª parte - Una vida de sueños




8 comentarios:

  1. Matizó, limitó y hasta rechazó algunas de las teorías de Freud, el fundador del psicoanálisis. No todo en la persona es sexualidad, ni tampoco todo puede explicarse a través de la interpretación de los sueños.
    Un saludo, Emejota.

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    1. CAYETANO. Si nosotros no somos capaces de abarcarlo todo, evidentemente solo tendremos acceso a nuestra proyección personal de dicho término y luego lo elevaremos o devaluaremos a a la potencia que precisemos.

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  2. Ya ves: Todos tenemos un punto de vista. Jung tenía la suya.

    Besote guapa

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    1. MANUEL. Al margen de matices personales Carl Gustav Jung no solo fue muy sabio y curioso sino buena gente.

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  3. Me viene al pelo tu entrada y el vídeo. Estoy leyendo Un experimento con el tiempo, de W.J Dunne. El autor, un ingeniero, matemático y militar británico, publicó el libro que refiero en 1927. Su teoría, fundada en su propia experiencia, es que se produce una distorsión del tiempo en estado de sueño: se funde pasado, presente y futuro.
    No me parece descabellado, explicaría casos de precognición y quizás también, la función sanadora del subconsciente durante los sueños.


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    1. AMALTEA: No sabes cuanto me alegra saberlo, además ese libro que estás leyendo me parece super interesante y tiene sentido.
      De todos modos he tenido la fortuna de gozar de una vida onírica tan plena, tan sensual, tan bella y tan concatenada que solo por ello me merecería la pena haber nacido. Ahora ya ha decrecido, pero tengo apuntado el grueso de aquellos sueños.
      Ya sabes que Jung acuñó el término SINCRONICIDAD, y vengo observando a lo largo de mi existencia que esta se da preferentemente en personas cuyas vidas resultan coherentemente trenzadas en relación a los acontecimientos ocurridos a lo largo de sus existencias y que lo saben distinguir y apreciar. Otras personas cuya personalidad y entorno se encuentran más desconectados entre si no la suelen percibir, seguramente porque no presten atención o no les interese y sencillamente la tilden de suerte cuando les ocurra algún tipo de sincronicidad o serendipia como parte de una simple forma de aleatoriedad inconexa. Y no les falte razón.
      Curiosamente entre las personas cuyas existencias resultan más coherentes, (al margen de los sueños) por el motivo que sea y sin hallarse exentas de su porción de humana aleatoriedad, he observado que suelen resultar más proclives a cuestiones psicológicas, filosóficas e incluso religiosas de diverso orden. Claro que en lo referente a la cuestión religiosa convencional, como me parece más bien una actividad de orden político y social con intereses diversos, tiendo a enclavarla fuera del plano psicofilosófico profundo y místico aunque excepciones existan.
      Personalmente, como ya dispongo de una extensa historia personal debo asumir que mi existencia se ha mostrado claramente "trenzada", de ahí la imagen de mi avatar a lo largo de estos años en la red. Avatar recientemente borrado para comenzar a practicar un ejercicio de despersonalización que conviene comenzar a realizar a partir de edades avanzadas, por eso sufrir menos ante impotencias y frustraciones diversas con las que el paso del tiempo nos anquilosa, entiendase. ...pero mi trenza personal, demasiado prieta, a veces más bien parece un nudo gordiano y me entran ganas de pegarle algún que otro "tajo".

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  4. No sé de quién es la frase, pero siempre me ha gustado: "Pobre no es el hombre cuyos SUEÑOS no se han REALIZADO, sino aquel que NO SUEÑA".

    Yo no recuerdo los sueños que pueda tener durante la noche, pero a veces me observo soñando despierto. Sobre la interpretación de los sueños propìos y ajenos, no me atrevo a opinar.

    Un abrazo

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  5. LUIS ANTONIO. Una magnífica afirmación, claro que en lo del soñar también hay que aplicar la constancia y no todos están por la labor. En su día leí que quienes no sueñan se debe a serios problemas psicológicos. Pobrecillos, si bien por otro lado se nos dice que todos soñamos aunque no lo recordemos porque es la forma de reparar el desgaste diario de nuestro sistema nervioso. La verdadera riqueza se mide en términos NO crematísticos, y suele aparecer en el territorio de lo íntimo, de lo muy íntimo, donde con suerte tan solo los integrantes del círculo más íntimo pueden apreciar.
    Mi infancia no fue feliz y los sueños tampoco lo fueron, conforme fue mejorando la vida también lo hicieron estos. Cuando mis esperanzas de libertad personal apuntaban por el horizonte los sueños se me dispararon y fue algo impresionante. Cuando conseguí liberarme del todo, ya tranquila, estos se fueron calmando y ahora aparecen muy esporádicamente y suelen resolver cualquier duda emocional que me pudiera acechar. Ni yo mismo me lo creería si me lo contaran, pero ocurren al margen de mi voluntad. Me parece que mi hijo mayor ha heredado la misma cualidad pues de jovencito también tuvo sueños premonitorios, que yo sepa y me contara. Luego como adulto que es ya he perdido esa pista y no hago preguntas de ningún género, si quiere decir algo, ahí estoy.
    Respecto a lo de soñar despierto, no sé que decir, puede que se trate de pensar con ahínco en algo hasta que ello se decante quizás tras muchos muchos años, quizás décadas, sin dejar de pensar en ello, aunque sea de lejos. En este sentido tampoco me puedo quejar. Aún me queda uno pendiente y que está por ver si ocurrirá. Lo puedo contar, no es secreto, aspiro a desarrollar una vejez tranquila y armónica tanto física como emocionalmente porque me aterra la deformidad y el deterioro. Me he pasado la vida cuidándome para estos momentos y no deseo fallarme porque no cuento con más fuerzas que las propias y aunque deberían ser suficientes, no lo tengo tan claro.

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