miércoles, 26 de octubre de 2016

IT IS POINTLESS TO RESIST

Salvados  "por" La buena muerte 23.10.2016

Recientemente, al ir a echar gasolina  se encontró con una oferta de gasolinera que le hizo recordar a su nieto y decidió comprársela para la cena de navidad.



IT IS POINTLESS TO RESIST.

  Con un poco de suerte quizás pudiera iniciar alguna conversación al respecto con los niños tras haberle confesado recientemente  el más pequeño  que le tenía mucho miedo a la muerte al averiguar  la edad  de las compañeras caninas de su abuela traducida a tiempo humano, es decir siete años humanos a cambio de uno perruno.  Fue cuando su abuela intentó explicarle que antes la acompañaron otros perritos pero que ninguno sufrió al morirse a causa de la eutanasia, que la que se quedó muy triste fue ella; pero por entonces la  capacidad de atención del niño no debía encontrarse lo suficientemente madura como para seguir atendiendo la perorata de la vieja  porque el chavalín cambió de tercio automáticamente y se puso a buscar el canal infantil tras haber encontrado el mando escondido de la televisión casera.
Quizás no debiera tratar dicha cuestión  porque  la labor correspondería de sus padres, tal y como en su día le tocó  hacer a ella, entre diversos delicados asuntos. Sí, decididamente callaría, su turno había pasado.

https://www.youtube.com/watch?v=xuUVmFxyDtI



Aquella misma noche sonó el teléfono, era Pablo: "Estás viendo la sexta?
"No."
"Pues enciende la tele que en un programa que se llama Salvados están diciendo lo que siempre nos contaste"   Gracias a eso nunca tuve miedo a la muerte y creo que mi hermano tampoco."
"Vaya, gracias hombre. Al menos serví para algo más de lo básico  y me alegra que seas tu quien  me lo cuentes"




A continuación aprovechó para estrenar los platos infantiles recién adquiridos y cenar mientras seguía las instrucciones de "Pablito", el segundo cuarentón, aquél  que alumbró  en  lejanos  tiempos de cierto solsticio de verano.

Mientras lo veía pensaba: " La eutanasia seguramente acabe siendo  socialmente asumida, aceptada e incluida en  los programas de sanidad por motivos económicos. Después cada rebaño lo interpretará conforme más interese y le llamaremos evolución, circunstancia o lo que en su momento más  convenga al poder establecido, cualquiera que este sea"."¿Si las criaturas nacerán en probeta por qué no morir de la misma manera?"  "Predecesores en la legalización de la eutanasia  ya  tenemos en el Benelux y en Colombia, por ejemplo."
El siguiente banal pensamiento  barrió a continuación  la (in)trascendencia de la mortalidad "¡Seguro que si contara que las acelgas cocidas se trata de uno de mis platos favoritos mis nietos se escandalizarían, pero en este caso al menos sí que no tendría sentido resistirme a comerlas!".

Ahora si que tendría sentido exclamar "it's pointless to resist".Por cierto  resulta un alivio agradable ir olvidando anteriores responsabilidades,¡Pesaban tanto!

14 comentarios:

  1. Yo también creo que la sociedad terminará por aceptar que no es posible el sufrimiento por el mero hecho de ser humano (este tipo de sufrimiento). Sin embargo, hay todavía dobles morales que hacen que nos comportemos de esta manera. Un tema espinoso (no por la doble moral), por estar al filo de la ética.

    Besote guapa.

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    1. MANUEL: CIERTO, TU PROFESIÓN SIEMPRE SE HA ENCONTRADO EN EL FILO DE LA NAVAJA. HAY QUE POSEER UN GRAN TEMPLE PARA EJERCERLA.

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  2. Tarde o temprano acabará aceptándose. No es de recibo que las mascotas, cuando enferman irreversiblemente, tengan un final mejor que sus dueños.
    Lo que me resulta chocante y me enoja es que haya políticos que nieguen ese derecho a las personas gravemente enfermas, mientras recortan medios en sus protocolos sanitarios de atención a personas mayores de ochenta y tantos años, como ocurre en alguna comunidad autónoma que no digo para que no se me tilde de partidista. Hipocresía de las gordas.
    Saludos, Emejota.

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    1. CAYETANO. Verdades como puños, si señor, la hipocresía es .... está ...... hiere ..... mata.

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  3. No os preocupeis. El día que ya no se puedan hacer mas recortes en sanidad, esos que ahora claman al cielo por la eutanasia, acabarán por permitirla con el argumento, !ahora, Sí!, de que se evita el sufrimiento.
    !Que cara más dura!
    Un beso.

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    1. JUAN. Cuesta mucho acostumbrarse al cinismo que suele ejercer el poder.

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  4. Bueno, si no lo hacen otros adecuadamente, solo deseo tener capacidad de hacerlo yo mismo, como todo lo que he venido haciendo respetando únicamente mi propio criterio...
    Besos y salud

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    1. GENIN. Ya sabes que en esa cuestión estamos en las mismas. Tienes un criterio muy pragmático y a las pruebas me remito. :)

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  5. Supongo que ir olvidando algunas responsabilidades nos da la sensación de cierta ligereza, bien deseable luego de una vida de apuros y tensiones.
    El tema de la muerte y el miedo a ella (o a sufrir por enfermedades incurables) nos inquieta a todos y se acrecienta en prioridades a medida que nos aparecen canas y arrugas. Eso es tan humano como el soñar.
    Sobre quien enseña y marca con ejemplos, creo que nadie está exento de ese "poder" que perdura hasta que ya no estamos aquí.
    Beso grande
    =D

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    1. NEOGÉMINIS. Ya se lo dije a una joven amiga al percatarme que quizás protestara más que antaño, algo que antes nunca hacía, "es que es la primera vez que me estoy haciendo vieja", me imagino que uno se acaba acostumbrando, acomodando, pero al sufrimiento de la vida nadie ni debería acostumbrarse.
      Perdurar me resulta un verbo demasiado contradictorio, pero bien saben las estrellas sobre mi coronilla que me esfuerzo en perdurar con toda mi energía disponible hasta la fecha.
      Algo que me tranquiliza bastante es que por fin he conseguido dejarlo todo en orden por si aconteciera algún imprevisto.

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  6. Hemos de cambiar el enfoque de la muerte. El otro día estuve en el funeral de una amiga y su hija, profesora de yoga y versada en cultura oriental, se refirió a la muerte de su madre con la sabiduría de quien ni la teme ni la esconde. Morir en paz y sin sufrimiento físico debería ser el final de todos los seres vivos.

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    1. AMALTEA. Lo que afirmas debería ser una de las metas sociales por excelencia. Sentir la filosofía oriental como parte integrante de nuestro pensamiento resulta de gran ayuda, he de reconocer que mi naturaleza tiene mucho de oriental sin embargo parece que el sentido de la celeridad me invade con demasiada frecuencia.... ya sabes, eso de hacer dos, tres y casi cuatro cosas a un tiempo. Afortunadamente ya empiezo a sentir la protección del viejo Cronos.

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  7. Esto me recuerda un texto de un tal Proudhon. El cual copio y pego aqui

    "«Ser gobernado es ser observado, inspeccionado, espiado,dirigido, sometido a la ley, regulado, escriturado, adoctrinado, sermoneado, verificado,estimado, clasificado según tamaño, censurado y ordenado por seres que no poseen los títulos, el conocimiento ni las virtudes apropiadas para ello. Ser gobernado significa, con motivo de cada operación, transacción o movimiento, ser anotado, registrado, contado, tasado, estampillado, medido, numerado, evaluado, autorizado, negado, autorizado, endosado, amonestado, prevenido, reformado, reajustado y corregido. Es, bajo el pretexto de la utilidad pública y en el nombre del interés general, ser puesto bajo contribución, engrillado, esquilado, estafado, monopolizado, desarraigado, agotado, embromado y robado para, a la más ligera resistencia, a la primera palabra de queja, ser reprimido, multado, difamado, fastidiado, puesto bajo precio, abatido, vencido, desarmado, restringido, encarcelado, tiroteado, maltratado, juzgado, condenado, desterrado, sacrificado, vendido, traicionado, y, para colmo de males, ridiculizado, burlado, ultrajado y deshonrado"

    Y es que, la verdad, no se porque tengo que pedir permiso a nadie para morirme cuando me de la gana, ¿quien es nadie para juzgar, legalizar, ordenar, regular o permitir mi muerte?.
    Yo lo tengo claro, si alguna vez me detectan una enfermedad que me impida tener una vida digna, dejare mis cosas ordenadas, y moriré desangrado en una bañera con agua templada, como los romanos, que en eso de morir con dignidad eran los mejores.

    Reverte (creo) tiene una frase que yo hago mia, "En la vida hay que pensar como un griego, luchar como un espartano y morir como un romano"... y en eso estamos.


    Un saludo.

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    1. TEMUJIN: Una frase genial. Creo que intento cumplir con las dos primera premisas, lo del romano aún no lo tengo claro del todo, pero si me lo monto por mi cuenta no faltará quien me llame cobarde. Solo pretendo no molestar a nadie, lo que piensen se quedará en el coco del pensador de turno, para entonces ya estaré vacía.
      Ahh y en cuanto al enterramiento, ese que hoy ha saltado a los medios, me da lo mismo, dejaré algún remanente para el caso si bien tengo el carnet de donante de cuerpo para la ciencia, y el testamento vital firmado Si bien últimamente me inclino por un enterramiento al estilo del salvaje oeste, en tierra yerma para ver si cunde el ejemplo, la mineralizamos entre muchos con nuestros cadáveres y conseguimos que fructifiquen algunas legumbres. Esto último lo he comprobado y funciona magníficamente, pero al final todo dependerá de la voluntad de mis hijos ¡y no estaré para protestar!
      No me lo puedo creer, eso del desangre como los pollos o los corderos mirando hacia la Meca fue mi primera solución en caso de emergencia, tan limpita, tan colorida, tan pausada. Después me enteré que a veces fallamos con los cortes porque no conocemos bien la anatomía y una coagulación rápida de la sangre puede hacernos una faena, entonces se me ocurrió hacerme con un bisturí y aprender a buscarme la yugular al tacto. Hablando sobre la cuestión con mi hijo Pablo me recomendó el atropello de tren como lo más resolutivo, paralelamente pensé en tomarme unos "aturullantes" y "caerme desde el sitio más alto que se me ocurriera procurando no molestar a nadie pero aún así resultaba bastante guarrillo. Un amigo me contó su método a base de la combustión de un motor, luego me enteré por la tele que inyectarse aire en vena suele funcionar. Pero te contaré un secreto: ando maquinando hacerlo tranquilita entre sueños y acordando alguna fecha razonable con el destino. Será mi última pretensión y hasta ahora no me ha ido mal del todo con todas las anteriores salvo con una que me falló radicalmente y pasé un infierno. Como verás lo escribo así de clarito como parte del ejercicio mental que siempre utilicé para materializar pensamientos, Anda, ahora lo recuerdo, mis planes para hacer un tránsito tranquilito ante la pérdida de hormonas resultó una pesadilla. Fallé, y es que no puede uno fiarse ni de su hormona.
      De momento toca poner toda la carne en el asador y cuidarnos mucho.

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